Octubre 2020

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CNDM 20|21
19:30
Octubre/20
Jue8

Paul Agnew, tenor y director

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:00
Octubre/20
Dom25

Václav Luks, director

Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid

19:30
Octubre/20
Jue29

Lina Tur Bonet, violín y dirección

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:30
Noviembre/20
Jue12

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:30
Noviembre/20
Vie20

Fahmi Alqhai, quintón y dirección | Hana Blažíková, soprano | Gabriel Díaz, contratenor | Ariel Hernández, tenor | Javier Jiménez Cuevas, bajo

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:30
Diciembre/20
Jue3

Eduardo López Banzo, órgano y dirección

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:30
Enero/21
Jue14

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

Stefan Plewniak, director

Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid

Andrew Lawrence-King, arpa triple barroca italiana | Xavier Díaz-Latorre, tiorba y guitarra

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:00
Febrero/21
Dom7

Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid

19:30
Febrero/21
Mié10

Ottavio Dantone, director | Delphine Galou, mezzosoprano

Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

19:30
Octubre/20
Jue8
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:00
Octubre/20
Dom25
Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid
19:30
Octubre/20
Jue29
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:30
Noviembre/20
Jue12
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:30
Noviembre/20
Vie20
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:30
Diciembre/20
Jue3
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:30
Enero/21
Jue14
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:00
Enero/21
Dom17
Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid
19:30
Enero/21
Mié27
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid
19:00
Febrero/21
Dom7
Auditorio Nacional (Sinfónica) | Madrid
19:30
Febrero/21
Mié10
Auditorio Nacional (Cámara) | Madrid

Universo Barroco (Sinfónica)
Haendel y los otros

Haendel fue de los poco compositores de la era barroca cuya música nunca dejó de escucharse, al menos en su patria adoptiva, Inglaterra. Cierto que fueron sólo determinadas obras corales las que mantuvieron su vigencia incólume durante decenios. Para el rescate de sus óperas hubo que esperar al siglo XX, especialmente, a sus décadas finales. Hoy el compositor es, sin duda, el operista más reconocido e interpretado de los que trabajaron en la primera mitad del XVIII. Y Haendel es un año más soporte fundamental de este ciclo, en el que estará presente, por supuesto, a través de la ópera, tanto con las arias que ofrecerá el joven Orliński, uno de los contratenores de referencia en todos los teatros del mundo, como con el Giulio Cesare que presentará Andrea Marcon, pero no en la primera versión de la obra, la estrenada en 1724, sino en la reposición que Haendel usó en 1725, con algunos añadidos y la entrada de una voz de tenor entre los protagonistas.

Estará también el Haendel de los oratorios. Lo traerá uno de los grandes de la música británica, Robert King, que vendrá, además, con un elenco de primeras figuras del canto histórico en las islas. Interpretarán Esther, obra de importancia histórica, pues fue el primer oratorio inglés escrito por el compositor. Lo estrenó posiblemente en 1718 en Cannons, la residencia del conde de Carnarvon, y lo recuperó y revisó en 1732 para llevarlo al Teatro de Haymarket, hecho singular, que abriría su dedicación intensa al género y una tradición novedosa: oratorios compartiendo con las óperas las temporadas teatrales londinenses.

Al lado de Haendel, el nombre de Vivaldi también es un habitual de Universo Barroco. Ambos comparten el cartel que presentan Orliński y el conjunto polaco Il Giardino d’Amore. Allí donde Haendel pone sus arias de ópera, Vivaldi le responderá, fundamentalmente, con conciertos para violín. Pero no faltará la ópera de Vivaldi en el curso, ya que Fabio Biondi ofrecerá Argippo, una obra que el veneciano escribió para Praga en 1730 y que fue reconstruida recientemente, después de que un joven clavecinista checo hallara buena parte de sus arias, que se consideraban perdidas.

Más ópera para la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional y, esta vez, española. Eduardo López Banzo, uno de los máximos especialistas en la materia, volverá sobre un trabajo que ya hizo a principios del siglo y presentará su nueva visión de Júpiter y Semele, una zarzuela en dos actos que se estrenó en Madrid en 1718 y contaba con libreto de José de Cañizares y música de Antonio de Literes, dos de los más relevantes hombres del teatro español de principios del XVIII.

Teatro sacro es el que traerá Lionel Meunier con su Vox Luminis y el Freiburger Barockconsort, pues el Réquiem en fa menor de Biber tenía mucho de representación, como toda su música religiosa, pensada para las grandes ceremonias cívicas que los arzobispos de Salzburgo ofrecían en la catedral de la ciudad. Otros dos compositores que también trabajaron en tierras del imperio y destacaron en el campo operístico (Bernhard y Steffani) completan el repertorio.

Y queda Bach, siempre Bach, que no puede faltar en ninguna programación barroca. Bach abrirá el ciclo sinfónico de este curso con un concierto del conjunto praguense Collegium 1714, que contrastará su Magnificat, la primera composición notable sobre texto latino del autor, escrita para sus primeras Navidades en Leipzig, las de 1723, con música de otro gran maestro del repertorio religioso, el checo Jan Dismas Zelenka, que comparte con el Kantor la profundidad de su pensamiento armónico. Y Bach será, asimismo, el protagonista exclusivo del concierto extraordinario del curso, a cargo de Café Zimmermann, uno de los grupos que más ha trabajado su música instrumental, con una integral de los Conciertos de Brandemburgo: la deslumbrante variedad de la fantasía artística del compositor puesta al servicio del género italiano por excelencia.

Universo Barroco (Cámara)
Norte y sur

Los dieciséis programas de Universo Barroco destinados a la Sala de Cámara del Auditorio Nacional pueden mirarse desde la tensión entre norte y sur; por supuesto, norte y sur de Europa, pero incluso dentro del estilo italiano, entre el norte veneciano y el sur napolitano. De los dieciséis conciertos, uno es un extraordinario que Jordi Savall ofrece con dos de sus más leales colaboradores de décadas en un itinerario que puede resumir este concepto de relaciones europeas, pues se trata de un recorrido por todo el continente y más de dos siglos de música.

Del resto, para empezar, un napolitano, Gesualdo, tan influido por la norteña Corte de Ferrara, y cuya integral madrigalística culmina esta temporada. Después de tres cursos repasando exhaustivamente el refinado y tortuoso universo gesualdiano, Les Arts Florissants lo cierran en octubre y febrero próximos con la interpretación de los dos últimos libros, los más extremados desde el punto de vista del cromatismo y la disonancia, los más dramáticos, aquellos de los que nace la reputación de artista de vanguardia del compositor.

Donde un ciclo acaba otro empieza, y el nuevo nos llevará a uno de los nombres fundamentales de la cultura occidental, Johann Sebastian Bach, a quien Benjamin Alard, uno de los grandes del clave actual, celebrará con las obras de las cuatro partes de su Clavier Übung (Ejercicios de teclado). En la 2020-2021, se ofrecerán dos primeros conciertos (y un tercero en el ciclo Bach Vermut), en los que sonarán cinco de las Seis partitas que configuraban el Clavier Übung I y los dúos del Clavier Übung III.

Puntal decisivo del desarrollo del estilo barroco en Alemania, fue la Corte sajona de Dresde, al que se dedican dos conciertos de forma muy específica. Uno de ellos, a cargo del conjunto Il Gardellino, centrado en música instrumental de algunos de los maestros que allí trabajaron (Zelenka, Heinichen, Hasse…), pero que incluirá también música de Vivaldi, quien escribió conciertos y sonatas destinados a Pisendel, el gran virtuoso del violín que pasó la mayor parte de su vida en Dresde. El otro concierto traerá a Madrid a la extraordinaria mezzosoprano de Alaska Vivica Genaux, que, junto a Vespres d’Arnadí, el grupo del clavecinista barcelonés Daniel Espasa, cantará música, entre otros, de Johann Adolph Hasse, un compositor que se haría famoso por sus óperas, escritas en el más virtuosístico estilo napolitano.

Y esta conexión entre el norte y el sur es la que revisarán otros conjuntos españoles del ciclo. Por ejemplo, L’Apothéose, que hará música de Haendel, tan marcada por su célebre viaje y estancia de más de tres años en Italia. O Tiento Nuovo, que repasa, junto a la de Hasse, música de autores napolitanos como Leo, Corradini, Sarro o Alessandro Scarlatti, y añade a la ecuación un aria en estilo veneciano y una cantata del andaluz Juan Manuel de la Puente. Scarlatti fue el compositor clave en la génesis de ese estilo operístico que triunfó en el siglo XVIII. Su papel en la conformación de la cantata de cámara fue, asimismo, decisivo, y a ello dedicará su recital La Ritirata de Josetxu Obregón. Venecia y Nápoles en conversación. Ésa será igualmente la trama principal del concierto de Ottavio Dantone y la Accademia Bizantina, acompañados de la mezzosoprano francesa Delphine Galou: Vivaldi, a un lado y Jommelli y Porpora, al otro en un singular combate entre conciertos venecianos y motetes venecianos y napolitanos.

Más música española en diálogo con la europea para la ecuación: Al Ayre Español, que se pasea por los villancicos de Torres e Iribarren, poniendo a Corelli al trasluz, y La Real Cámara, que se va hasta Bolonia al encuentro con el jesuita sevillano Castro y la relación que su música pudo tener con la de Torelli.

También de norte y sur nos hablan Lina Tur Bonet y su conjunto en un programa con música instrumental del XVII que combina el primer estilo de la sonata con el stylus phantasticus; al napolitano Falconieri con el veneciano Castello; al conquense Selma, que trabajó en Austria y publicó su música en Venecia, con el balear Guerau o el toscano Pandolfi Mealli, que murieron en Madrid; a Buxtehude, integrante de la escuela del norte alemán, con el austriaco Weichlein, que representa el sur. La Accademia del Piacere de Fahmi Alqhai plantea contrastes parecidos, esta vez, en torno al mundo del lamento y de la guerra, que dan cabida a un cuarteto vocal y a la música alemana (Weckmann, Buxtehude); como contrapunto, la española y la italiana (Correa, Lobo, Mogavero).

Y, en este universo de contraposiciones y de viajes por Europa, Il Giardino Armonico seguirá la pista a músicos emigrantes en la Europa del Renacimiento y el primer Barroco, como los Bassano, familia de virtuosos y lutieres que, a principios del siglo XVI, emigró de Venecia a Londres para prosperar y convertirse durante décadas en una presencia constante y de enorme influencia dentro de la Corte inglesa. Del sur al norte, el sentido que las corrientes musicales adoptarían con el éxito desde principios del XVII del estilo italiano en todo el continente.

Pablo J. Vayón


CNDM

Centro Nacional de Difusión Musical
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