Ministerio de Cultura - Gobierno de España

PUNTO DE ENCUENTRO BARROCO

En su cuarta edición, Salamanca Barroca se afianza como un singular punto de encuentro en el ámbito de la interpretación musical historicista de nuestro país. Singularidad que, en buena medida, está motivada por la mirada globalizadora de las dos instituciones que lo promueven: el CNDM y la Universidad de Salamanca. Un programa en el que se acrisolan elementos de recuperación del patrimonio musical, de consolidación de repertorio, de promoción de proyectos relacionados con las músicas históricas ibéricas y de revisión del barroco europeo, todo ello en un entorno donde confluyen también elementos académicos y, particularmente, docentes. Esta imbricación se hace especialmente patente en las propuestas generadas en los ámbitos de formación de jóvenes intérpretes, en los que se cuenta con la colaboración de especialistas como Pedro Gandía, Andoni Mercero, Itzíar Atutxa y Carlos Mena.
 
Precisamente uno de estos proyectos abre el ciclo, con la Orquesta Barroca de la USAL bajo la dirección de Pedro Gandía. En el marco de las conmemoraciones en torno a Shakespeare y Cervantes ofrecerán un programa que reúne a ambos autores a través de la música que inspiraron sus obras; un viaje por la Europa barroca que nos traslada desde Viena hasta Londres. En esta edición la voz se erige como un elemento fundamental, teniendo un papel protagonista en ocho de los diez conciertos de la nueva temporada. Tres de ellos están relacionados con los ecos del tercer centenario de la muerte de Sebastián Durón (1660-1716). De la mano de intérpretes y grupos de referencia como Marta Almajano, Nuria Rial, Accademia del Piacere y La Grande Chapelle, se ofrece una extensa panorámica de la producción sacra y profana de un músico que fue fundamental en la conformación del peculiar barroco ibérico.
 
La vida musical de la Salamanca del XVIII se materializa en un proyecto de recuperación de un concierto sacro, lo que en la época se denominaba una “siesta”. Con la colaboración de la mezzosoprano Marta Infante y el Coro de Cámara de la USAL se recorrerá medio siglo de la música asociada a la capilla universitaria, desde el último Barroco hasta las primeras muestras del Clasicismo.
 
El ciclo acoge también a dos formaciones vocales de primer orden en el panorama mundial de la música históricamente informada: el Collegium Vocale de Gante y The Sixteen, dirigidos respectivamente por sus fundadores Philippe Herreweghe y Harry Christophers. En el excepcional marco de la capilla del Colegio Fonseca el grupo británico ofrecerá un exuberante paisaje de la música sacra italiana relacionada con la capilla pontificia, articulado en torno a autores medulares de la polifonía occidental como Palestrina, Anerio y Allegri. Por su parte el Collegium Vocale centra su programa en una pieza clave de la música sacra alemana del primer cuarto del s.XVII: la exquisita colección de madrigales espirituales Israelsbrünnlein de Johann Hermann Schein.
 
En la órbita de esta obra se encuentra también el programa ofrecido por el Concento de Bozes. Este grupo emergente, derivado del trabajo formativo realizado por el contratenor Carlos Mena en la USAL, ahondará en el nacimiento de la Música poética, la nueva oratoria musical que acabó alcanzando en el barroco alemán algunas de sus más altas cotas. También Carlos Mena, Artista Residente del CNDM en la temporada 2016/17, tomará parte en el concierto que cierra el ciclo. Junto a la Orquesta Barroca de la USAL ofrecerá un programa organizado en torno a dos cantatas para alto de Johann Sebastian Bach: Widerstehe doch der Sünde e Ich habe Genug. Las dos obras dialogarán con la música profana de la época, representada por una suite de Telemann y otra de Johann Ludwig Bach. También la producción profana de Bach estará presente en Salamanca Barroca con una monumental obra que muestra la genialidad del Kantor como geómetra de la música: la Ofrenda musical. Para interpretarla –en varios de los sentidos de la palabra– se reúne un grupo de excepción: la violinista Lina Tur Bonet, el chelista Marco Testori, el flautista Alexis Kossenko y el clavecinista Kenneth Weiss, quienes nos llevarán a una velada que quizá nunca tuvo lugar en la corte de Federico II el Grande.
 
El programa presenta un panorama variado, extenso y profundo, en el que conviven repertorios conocidos con obras que vuelven a la vida tras siglos de silencio, en el que Purcell se encuentra con Durón y Schein con Palestrina, y jóvenes músicos emergentes comparten escenario con intérpretes de referencia. Diversidad en la unidad; un presente hecho de pasado y futuro.

Bernardo García-Bernalt