Ministerio de Cultura - Gobierno de España
SALAMANCA 800
Decíamos ayer. Diremos mañana…
 
Con el lema que encabeza estas líneas se dispone la Universidad de Salamanca a conmemorar a lo largo del año 2018 el octavo centenario de su fundación. Ochocientos años en los que la música ha estado presente con un peso singular. En lo académico porque el Estudio salmantino contó ya en 1254 con una cátedra de Música, en la que la teoría y la práctica tuvieron su asiento, y por la que pasaron Ramos de Pareja, Lucas Fernández, Francisco Salinas o Sebastián de Vivanco entre otros. Y en lo cotidiano porque la música ha sido (y es) una parte fundamental de la vida de esta Universidad, y muy particularmente de toda su actividad celebrativa y ceremonial. Tanto que llegó a contar con una capilla de música propia muy activa en el siglo XVIII o, en épocas mucho más cercanas, promovió la creación de la primera orquesta barroca con criterios historicistas de nuestro país, a la que sigue tutelando desde entonces. El lema de este octavo centenario encuentra en la música un espejo donde reflejarse. Y la estrecha colaboración entre el Centro Nacional de Difusión Musical y la Universidad de Salamanca es otro signo más de esa proyección de futuro en la que ambas instituciones están empeñadas.
 
En este marco de colaboración se programan, aparte de un singular ciclo Salamanca Barroca, tres conciertos extraordinarios. La JONDE, dirigida por Víctor Pablo Pérez, abrirá esta especial temporada en el marco de Las Noches del Fonseca, una de las propuestas culturales de referencia de la USAL. También en un espacio singular, el coro Ars Nova Copenhagen, dirigido por Paul Hillier, abordará uno de esos programas de exploración del límite, entre los ecos del centenario de la muerte de Alonso Lobo y la polifonía contemporánea. Y desde Viena llegará nuevamente a Salamanca una extraordinaria producción del Radamisto de Haendel encabezado por Martin Haselböck, acompañado de un elenco de primerísimo nivel. En los doce conciertos del ciclo Salamanca Barroca, se consolidan líneas de trabajo como la recuperación de patrimonio, la promoción del trabajo formativo realizado en la Academia de Música Antigua de la USAL o la exploración de las fronteras (tanto en los repertorios como en las propias propuestas interpretativas). Para ello se reúne a varias de las personas más relevantes del panorama europeo de la música históricamente informada: los cantantes Anna Caterina Antonacci, Carlos Mena, Monica di Liso o María Espada. Directores universalmente reconocidos como Rinaldo Alessandrini, Fabio Biondi, Giovanni Antonini, o Enrico Onofri. E instrumentistas de la talla de Wilbert Hazelzet, Pedro Gandía, Marianne Müller, los hermanos Zapico, Andrés Cea, el trío Hantaï, o Christian Zacharias. Junto a ellos formaciones de referencia como Europa Galante, Concerto Italiano, Il Giardino Armonico, Ars Antiqva, a los que se unen los veteranos y a la vez constantemente renovados Orquesta Barroca y Coro de Cámara de la USAL, o Concento de bozes, el joven proyecto impulsado en la USAL por Carlos Mena.
 
La voz se erige como una de las protagonistas. Como no podía ser menos en este año de conmemoración, Monteverdi estará muy presente a través de los programas ofrecidos por Concerto Italiano y Forma Antiqva, y también los epígonos de esta seconda prattica se explorarán en el programa de Concento de bozes, dedicado a Barbara Strozzi. La programación se adentra también en el setecientos, en un diálogo entre el templo y el teatro: mientras el Stabat Mater de Vivaldi se programa en la propuesta de Europa Galante, María Espada y Enrico Onofri enfocarán este diálogo hacia la música española y la napolitana en el concierto de clausura junto a Orquesta Barroca de la USAL. Y en el ámbito coral la Academia de Música Antigua de la Universidad salmantina hace su propuesta centrada en un compositor que está viviendo una segunda edad de oro en su recepción: Francesco Durante.
 
Y, por supuesto, junto a todo ello numerosas obras instrumentales tanto orquestales como de cámara o a solo. Telemann (otro de los autores del “aniversario”) vendrá de la mano de Il Giardino Armonico y el Trío Hantaï; Quantz y Leclair dialogarán en el programa que protagoniza Wilbert Hazelzet junto a la OBUS, reflejando la construcción musical de una Europa que, a su vez, Marianne Müller invita a recorrer de la mano de la viola da gamba, o que Christian Zacharias ilustra en su diálogo desde el piano entre Haydn y Bach. Y por segundo año el ciclo se proyecta desde la catedral de Salamanca en el concierto de música española que Andrés Cea propone para el excelente órgano de Echevarría. En definitiva, un programa ambicioso, entretejido con un continuo proceso formativo de cursos y clases magistrales que conecta el pasado y el futuro. Música ayer; música mañana.

Bernardo García-Bernalt