Ministerio de Cultura - Gobierno de España

UN LUSTRO DE BARROCO

La quinta edición de la Primavera Barroca en el Auditorio de Oviedo traerá una vez más a la ciudad una serie de espectaculares propuestas en las cuales el eje será el inmenso repertorio de un periodo inagotable que vive, a día de hoy, un vigor interpretativo y de aceptación espectacular por parte del público. Es muy importante haber conseguido llegar a estos cinco años, algo que hubiera sido imposible sin el respaldo de un fiel grupo de melómanos que ha ido creciendo de forma continuada con cada edición. Además, el trabajo con los conservatorios que tienen sede en Oviedo y la Universidad, a través del departamento de Arte y Musicología, han sido otra clave esencial para lograr la meta de consolidar una apuesta en la que el barroco más camerístico tenga especial acogida en la programación musical de la ciudad.
 
La apuesta de tener a los mejores en el ciclo no es un mero argumento enunciativo porque el proyecto cultural del festival va mucho más allá. El ciclo se sustenta sobre una política de programación que tiene como objetivo último la recuperación patrimonial de la música española de los siglos XVII y XVIII, inexplicablemente olvidada. La labor que está haciendo el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) es ejemplar, porque ha permitido al público descubrir –y a los intérpretes afrontar– una serie de obras de alto valor artístico que, sin duda, merecen quedar en el repertorio, y a buen seguro llamarán la atención de otras agrupaciones en el futuro. Esa puesta al día supone saldar cuentas con elementos patrimoniales que requieren un esfuerzo de investigación musicológica y una implicación muy intensa por parte de los músicos integrados en un rescate que desde esta institución nacional se ha sabido canalizar y vertebrar en series de conciertos que cubren buena parte del territorio español.
 
Se iniciará la Primavera Barroca con una de las grandes figuras del canto internacional, el contratenor Franco Fagioli, una de las voces más reclamadas de los circuitos líricos. Junto a la imponente agrupación italiana Il Pomo D’Oro harán que la música de Haendel tenga primacía total. La soprano Eugenia Boix se ha convertido en una de las intérpretes imprescindibles de los últimos años en la Sala de Camára “Luis G. Iberni” del Auditorio de Oviedo. En esta ocasión regresa con el violonchelista Guillermo Turina y la clavecinista Tomoko Matsuoka. Bajo el título Il martirio nella corte rastrearán los albores del siglo XVIII, recuperando diversas obras de música sacra y profana de Antonio Caldara, Giacomo Facco y Francesco Supriani, compositores vinculados a las cortes españolas y en los que el protagonismo de la voz y del violonchelo brillará a través de compositores que mimaron el instrumento en sus creaciones.
 
Sin lugar a dudas, una de las formaciones corales de mayor prestigio en nuestro país en el ámbito de la interpretación historicista es el coro asturiano El León de Oro, dirigida por Marco Antonio García de Paz. La música de Monteverdi compartirá escenario con la de Palestrina y con la de Tomás Luis de Victoria, ensanchando hacia atrás el ámbito de actuación de la Primavera Barroca hasta el siglo XVI. Debutará en el ciclo una agrupación que ha conseguido, en estos últimos años, relevante prestigio internacional, la Orquesta Barroca de Helsinki con los clavecinistas Aapo Häkkinen y Pierre Hantaï en un monográfico dedicado a J. S. Bach. Y otra agrupación asturiana, Forma Antiqva, liderada por Aarón Zapico, concita siempre el máximo interés de los aficionados, y más en una ciudad como Oviedo que ha visto la espectacular evolución del grupo desde su creación y que ahora festejará el quinto aniversario de este ciclo barroco con la colaboración estelar de la mezzosoprano Sara Mingardo.
 
La Accademia bizantina con Ottavio Dantone es una de las referencias en la interpretación del barroco italiano. Con el título de Anónimo veneciano nos sumergirán en la música de Vivaldi, de Albinoni, de Marcello o de Galuppi, entre otros autores de la vigorosa escuela veneciana. Y, en el cierre del festival, Los Afectos Diversos con Nacho Rodríguez al frente y Oniria Sacabuche, entrarán de lleno en la música religiosa de los convulsos tiempos de la Reforma y de la Contrarreforma. Para ello, nada mejor que acudir a dos genios de cada ámbito: Heinrich Schütz y Claudio Monteverdi. Dos mundos y dos miradas sobre las mismas certezas que sirven de cierre a un lustro de la mejor música barroca.

Cosme Marina