Ministerio de Cultura - Gobierno de España

CAJA DE SORPRESAS

Establecida como una de las ofertas musicales más interesantes de la ciudad, la nueva temporada del Liceo de Cámara XXI albergará trece conciertos que darán cabida a unas cuarenta obras de veintidós compositores diferentes. Al igual que en temporadas anteriores, prevalecen los conciertos con programas mixtos sobre aquellos con obras pertenecientes a una única época o de un solo compositor. El violinista y director de orquesta italiano Fabio Biondi ostentará la plaza de artista residente del CNDM. Otro factor a tener en cuenta será el de la integral de las sonatas para violín y piano de Beethoven que el dúo germano Zimmermann-Helmchen abordará en tres sesiones, la última a lo largo de la temporada 2019/20.
 
El Cuarteto Pražák inaugurará el ciclo en compañía de la viola Isabel Villanueva. En su afán de difundir su instrumento, esta joven solista de Pamplona apuesta no pocas veces por programas arriesgados. Mozart versus Kurtág podría rezar el lema de ese encuentro hispano-checo. El dúo Zimmermann-Helmchen iniciará su ambicioso proyecto en noviembre con las Sonatas nº 8, 9 y 10 de Beethoven, anunciando que no ignorará su ímpetu revolucionario. Veamos pues el aire que le darán a sus interpretaciones antes de que el Cuarteto Chiaroscuro abogue con sus arcos históricos y cuerdas de tripa por una original puesta en escena del Quinteto de Schumann en compañía del Cédric Tiberghien. Atentos pues a la selección de piezas de Mendelssohn de éste, así como al resto del programa.
 
El Cuarteto de Jerusalén regresará a Madrid a principios de 2019 con el op. 76, nº 1 de Haydn, el Cuarteto de cuerda nº 5 de Beethoven y el Cuarteto de cuerda nº 2 de Shostakóvich. A este menú con tres de los grandes hitos del repertorio universal para cuarteto de cuerda le sigue un variopinto programa que se explica por el interés del Louisiana Boathouse Ensemble de rescatar obras de cámara de calidad, pero un tanto ignoradas. De ahí los nombres de Elgar y Korngold, acompañados por el de un autor británico aún vivo y en absoluto ignorado: Mark-Anthony Turnage.
 
Intérpretes como la violinista canadiense Leila Josefowicz le vienen a la música contemporánea como agua de mayo. Su apasionada defensa por lo nuevo se refleja en sus diversos programas. Y aunque el contenido de su velada no sea de máxima actualidad, bien es cierto que permitirá ver lo mucho que ha evolucionado la música desde Sibelius y Mahler hasta nuestros días, encarnados por obras de Zimmermann y Saariaho. El ilustre profesor, compositor y director de orquesta húngaro Peter Eötvös vuelve a estar en el punto de mira de este ciclo al ser el destinatario de un encargo sufragado por el CNDM y la Sociedad Filarmónica de Badajoz. Junto al estreno de Joyce sonarán el Cuarteto de cuerda nº 2 de Bartók y el Quinteto, op. 34 de Carl Maria von Weber. Aquí el público madrileño tendrá la ocasión de reencontrarse con el carismático clarinetista Jörg Widmann y con el excepcional Cuarteto Quiroga. Tres solistas internacionales de excepción unirán sus fuerzas en el concierto inmediatamente posterior al anterior para acometer los Tríos nº 1 y 2 que Schubert compuso de un tirón y que superan en sus dimensiones incluso a los de Beethoven. Schumann los admiraba profundamente, al representar la quintaesencia del Romanticismo más puro.
 
Desde que la violinista rumana Corina Belcea invitara en 1994 a unos compañeros para tocar en un recital, los del Belcea se han mostrado imparables. Su programa incluye el penúltimo cuarteto de Beethoven y el Quinteto, op. 57 de Shostakóvich tras interpretar el pianista polaco Piotr Anderszewski una selección de El clave bien temperado de Bach: tres obras, tres siglos consecutivos de música. Tras la segunda tanda de las sonatas para violín y piano beethovenianas ofrecidas por el dúo Zimmermann-Helmchen, la gran viola alemana Tabea Zimmermann insuflará vida a obras de Beethoven y Mozart junto a dos de sus compañeros de filas del Cuarteto Arcanto. Súmense a estas piezas el trío del autor húngaro poco conocido Sándor Veress, profesor de Ligeti, Kurtág y Holliger.
 
La admiración de Shostakóvich y Weinberg era mutua, y ambos sufrieron el acoso político. Laureado por sus cualidades camerísticas, el Cuarteto Signum compartirá escenario con la pianista Judith Jáuregui en este encuentro musical entre dos grandes amigos. El broche de oro a esta nueva edición del Liceo se lo pondrá el dúo formado por Fabio Biondi y el joven pianista sevillano Juan Pérez Floristán. Juntos interpretarán sonatas de Haydn, Mozart y sonatinas de Schubert. 

Antonio Gómez Schneekloth