Ministerio de Cultura - Gobierno de España

Renovación de abonos: hasta el 5 de julio 2017
Venta de nuevos abonos: del 7 de julio al 9 de septiembre 2017

Venta de localidades:
desde el 12 de septiembre 2017
Venta de localidades (Conciertos Extraordinarios: Chick Corea & Steve Gadd Band | Ch. Valdés & G. Rubalcaba ): desde el 11 de julio 2017

UNA MANERA DE ENTENDER LA VIDA

Al jazz de nuestros días se le achacan ciertos males que, habitualmente, están conectados a los males de nuestra sociedad en general. El deseo irrefrenable del éxito fácil e inmediato, la falta de reflexiones serenas, la ausencia de empatía para ponernos en el lugar del otro, la permanente confusión entre lo que verdaderamente significa y lo que sólo es mera pose, la injusticia existente a la hora de relacionar términos antagónicos como bueno y malo… El jazz es mucho más que una música, mucho más que una estética y una concepción musicales; es una actitud, una manera de entender la vida que atiende a toda su escala cromática de valores, de sentimientos, descubriendo justa definición en el aliento libre y libertario que lo mueve. Efectivamente, la identidad de esta música descubre otros importantes argumentos en su personalidad, pero probablemente aquellos que lo orillan a la libertad sean los que mayor consenso acaparen. Sólo así se entiende que la temporada 17/18 del Ciclo de Jazz del CNDM estén presentes algunos de los más grandes jazzistas de nuestro tempo, el recién pasado y el que viene, intuyendo que la búsqueda de respuestas sigue animando su caminar, libre, valiente, sin complejos.
 
De este modo, en la Sala Sinfónica se visualizará el encuentro, antes inédito al menos en nuestro país, de dos glorias del pianismo jazzístico cubano, el que remitirán Chucho Valdés y Gonzalo Rubalcaba a cuatro manos y dos pianos. El primero ha hecho grandes el jazz moreno de afuera a adentro, y el segundo al revés, de dentro a afuera, representando dos escuela pianísticas distintas pero igualmente válidas, pues comparten el mismo alma. De ideas y emociones compartidas saben mucho y bien los otros protagonistas del ciclo que actuarán en la misma sala, el pianista y teclista Chick Corea y el baterista Steve Gadd, viejos conocidos de los tiempos pioneros del jazz rock de The Return to Forever y amigos a todas luces, que estarán acompañados de jóvenes instrumentistas con mucho liderazgo, caso del guitarrista Lionel Louke.
 
La Sala de Cámara, por su parte, acabará siendo igualmente magna gracias a la visita de uno de los padres de nuestro jazz, Pedro Iturralde, y uno de los responsables de su modernidad, Jorge Pardo; ambos saxofonistas acuden en alineación de cuarteto para compartirnos algo que afortunadamente ya sabemos: el jazz español se nos ha hecho grande, mayor y, por tanto, sabio. La misma tarima será nuevamente testigo de otros dos pensamientos pianísticos de prestigio, el que, por un lado, atesora en italiano Stefano Bollani y, por otro, el norteamericano Uri Caine; el primero nos visitará acompañado de una de la mejores rítmicas danesas, la formada por el contrabajista Jesper Bodilsen y el baterista Morten Lund; asimismo, el segundo dará justas razones que le justifican como uno de los grandes intelectuales del jazz, reinventándose un Rhapsody in Blue de Gershwin escoltado por un ensemble en el que destacan las voces autorizadas de Barbara Walker y Theo Bleckmann, y jazzistas de ley como Ralph Alessi o Jim Balck, entre otros. Mención especial tendrá la visita de uno de los trompetistas más completos e inspirados de nuestro tiempo, Terence Blanchard; creador habitual de las músicas cinematográficas de Spike Lee, Blanchard acude con uno de sus proyectos más recientes, Breathless, disco y banda que se inspira en el Miles Davis eléctrico y rockero de los años 70. También será especial el reencuentro del público de este ciclo con la vocalista China Moses, hija de la gran Dee Dee Bridgewater, por cuanto tan buen recuerdo dejó en su anterior visita como todo lo nuevo que la trae una vez más, banda incluida, pues a la habitual rítmica de piano-contrabajobatería ha sumado ahora el saxo del jovencísimo Luigi Grasso. Por último, ejemplo de libertad y actitud jazzísticas es el que representa también el barítono alemán Thomas Quasthoff, de cuya querencia por esta música sabemos por discos notables como Watch what happens o Tell it like it is; Quasthoff se presentará acompañado de un cuarteto fielmente liderado por el pianista Frank Chastenier y un repertorio que muestra todas sus intenciones desde el mismo título del proyecto, My favourite Things, en alusiones al clásico de Hammerstein & Rodgers.
 
Pocas músicas pueden presumir del sentimiento de libertad que habita en el jazz, un sentimiento que verdaderamente va más allá de las partituras, siendo como es un latido del corazón musical que bombea una manera concreta de entender la cultura, de vivir la vida, sin ataduras, sin complejos. Y con ganas de crecer, como personas, como ciudadanos de un mismo mundo y una misma emoción.
 
Pablo Sanz