Ministerio de Cultura - Gobierno de España
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Venta de localidades: desde el 19 de julio
 

UNA REVOLUCIÓN EN EL MUNDO DEL ÓRGANO

La ambiciosa iniciativa Bach Vermut del CNDM, que inició su andadura en octubre de 2014, ha conseguido durante dos temporadas consecutivas que casi 36.000 espectadores se acerquen, muchos de ellos por primera vez, a escuchar y contemplar el fascinante mundo del órgano. Y todo ello gracias a una fórmula innovadora de formato de concierto que ha sabido combinar varios elementos. Por un lado la grandeza de la música de J.S. Bach interpretada por los mejores organistas internacionales en un órgano formidable, y por otro haberla acompañado de un espacio de convivencia lúdico que ha sabido romper con el protocolo clásico de los recitales al uso, al fomentar la tertulia entre el público mientras se degusta un aperitivo antes y después de cada concierto, aderezado con una sesión de jazz en vivo. Y todo ello a unos precios asequibles. Un plan redondo para las mañanas de los sábados madrileños.
 
La buena noticia no es sólo que Bach Vermut se consolida a través de una tercera edición, sino que además de insistir en su exitosa receta de concierto, vermut y jazz, se enriquece al añadirse nuevos ingredientes. Una vez finalizada la integral de la obra para órgano de J.S. Bach de las dos temporadas anteriores, y manteniéndose el nombre de Bach Vermut, cada uno de los 10 conciertos en Madrid comenzarán con una de las grandes obras de Bach. En cuanto al resto del programa, el repertorio se amplía con música que los grandes autores de todas las épocas compusieron para este instrumento. El órgano Grenzing del Auditorio Nacional se presta a ello en condiciones inmejorables, gracias a sus 71 registros y cuatro teclados y pedal. Habrá lugar también para la práctica de un aspecto profundamente organístico, como lo son las transcripciones de grandes obras sinfónicas. Como instrumento completo que es, el órgano se convierte en una entidad musical independiente capaz de llevar a cabo todo tipo de repertorio, incluido el sinfónico coral. Así podremos escuchar obras como el Bolero de Ravel y la Danse macabre de Saint-Säens, o el estreno absoluto del arreglo de la Cuarta Sinfonía de Mahler. Para ello, además de contar como invitados con los organistas más importantes del panorama mundial, les acompañarán otros intérpretes como el trompetista Manuel Blanco, los percusionistas Juanjo Guillem y Joan Castelló, y la soprano Eugenia Boix. Otra de las primicias serán las improvisaciones a cargo de los organistas, un terreno abonado en el mundo del órgano, y que se ha querido plasmar en el nuevo ciclo. De hecho, en los conciertos del extraordinario organista de Beirut Naji Hakim y la gran improvisadora eslovaca Monica Melcova se facilitará papel pautado a los espectadores que lo deseen para que escriban un tema musical y posteriormente los organistas realicen una improvisación en torno al tema elegido.
 
Además de los artistas ya citados vamos a escuchar en esta edición a organistas de primer nivel como el recién nombrado titular de la catedral de Notre Dame de París, Vincent Dubois, al extraordinario organista, compositor y también director del Festival de Aix-en-Provence, Bernard Foccroulle, o a los aclamadísimos virtuosos David Briggs –artista en residencia en la Catedral de St. James de Toronto– y Daniel Roth, organista de la basílica de Saint Sulpice de París. También contaremos con los españoles Juan de la Rubia, Óscar Candendo, Esteban Landart y Daniel Oyarzabal, con una ya amplia trayectoria internacional y titulares respectivamente de la Sagrada Familia de Barcelona, del Buen Pastor en San Sebastián, de los conservatorios superiores de Bayona y Musikene, y de la Catedral de Getafe.
 
Por último, el ciclo Bach en la Catedral de León también crece bajo la nueva denominación “El Órgano en las Catedrales”. El espectro geográfico se amplía con diez conciertos en las catedrales de Bilbao, León, Logroño, Murcia, Salamanca, Tarragona, Valencia y Zaragoza, en línea con la vocación del CNDM de hacer llegar la música a un gran número de ciudades, en este caso a través de los magníficos instrumentos de nuestras catedrales y manteniendo vivo el patrimonio musical.

Daniel Oyarzabal